Covid, el movimiento vegano y el cuidado comunitario

“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos considerados y comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es lo único que alguna vez lo ha logrado” – Margaret Meade


Seguro que no soy la única que siente que apenas te enteras de la noticia horrible más reciente cuando ya es momento de asimilar otra. Hay múltiples genocidios sucediendo en todo el mundo, y quienes decidimos ser testigxs, sentimos a diario la impotencia de no poder hacer nada más que compartir información, donar, marchar y boicotear. 

Si eres veganx, además estás constantemente consciente que millones de animales son matados cada día por el mismo sistema colonial, capitalista y hegemónico que está detrás de los genocidios. Y de la crisis climática y la pandemia.

Sí, la pandemia aún existe. Pero vamos a eso en un momento.

Leo con frecuencia la teoría de que el fascismo es cada vez más descarado porque es un sistema con los días contados que está explotando su poder lo más posible antes de colapsar pero que de aquí a que eso suceda, su opresión va a ser cada vez más fuerte, por lo que la resistencia también tendrá que escalar. 

Eso me da miedo, pero también poco a poco se convierte en mi mente en una alternativa preferible a seguir como estamos. Si todo esto se está desmoronando es porque este sistema no es sostenible y nunca lo fue. Porque el cambio de raíz es necesario. 

Me preocupa que la comunidad vegana ha estado dolorosamente callada sobre el genocidio en Palestina. Y en el transcurso de 2024, a eso se le ha sumado el notar que ya casi nadie considera al covid como un riesgo real que atenta contra la liberación colectiva por la que afirmamos luchar. 
Lo aceptemos o no, es un tema que impacta mucho de lo que nos importa.

Palestina

Los virus y las enfermedades se han utilizado como herramientas colonizadoras durante siglos y covid no es la excepción. Ha sido y está siendo usado como un arma en Palestina.

El genocidio no solo ha tenido un efecto discapacitante masivo, además el regimen de ‘israel’ obstaculizó la vacunación de covid en Gaza y poblaciones palestinas han desarrollado una tasa alarmante de covid persistente. Todo esto es especialmente peligroso porque, como sabemos, la atención médica adecuada es un derecho que les han quitado.

Imani Barbarin, una activista de discapacidad, ha hablado sobre las propuestas de ley que han surgido en EE.UU. para prohibir los cubrebocas (sin importar si se usan por razones médicas) desde que han sido usados por activistas en protestas y campamentos antigenocidas: “La brutalidad policiaca en las protestas propalestinas está financiada con el dinero que debía asignarse a la prevención del covid. Todas las luchas están entrelazadas; la justicia para discapacitados, el antiimperialismo y una Palestina libre van de la mano.” 

Animales

Si eres veganx, aun si te has mantenido al margen ante los genocidios que están sucediendo, este tema te interesa. 

La fauna silvestre puede contraer covid y covid persistente. El virus se ha detectado en tigres, leones, gorilas, monos, leopardos, nutrias y hienas en cautiverio. Una razón más por la que tiene sentido que las personas veganas se opongan a los zoológicos.
Además, las pruebas en animales salvajes son poco frecuentes, así que es probable que el covid haya afectado a muchas más especies. Lxs expertxs creen que la propagación en esos animales es mucho más amplia de lo que se pensaba anteriormente.

Y por si fuera poco, el riesgo no está tan lejos como podría parecer. También se han hecho estudios en animales de compañía que habitaban con personas infectadas por covid, y 41% de las muestras de suero en perros y 52% de las muestras de suero en gatos fueron positivas. Los hallazgos indicaron una alta probabilidad de que esos animales se vuelvan seropositivos y enfermen. 
Incluso los veganxs más “apolíticos” harían todo lo que estuviera en sus manos para proteger a los animales con quienes viven y nunca elegirían conscientemente hacerles daño o ponerlos en riesgo. No me cabe ninguna duda.

Además, sabemos que la ganadería arrasa cada vez más con la vida silvestre y las tierras indígenas. Una motivación que lxs veganxs usamos siempre para invitar a la gente a reducir su consumo de animales es el medio ambiente, así que la afectación del ecosistema es una razón más para actuar contra la propagación de covid.

Como dijo Christopher Sebastian, sí es un tema que afecta al movimiento de defensa animal porque lxs humanxs pueden contagiar a animales de compañía y fauna silvestre. Y si los activistas desarrollan covid persistente, su capacidad de actuar por los animales (e incluso su empatía) se reduce.

Contra la eugenesia hegemónica

Si mucha gente ya no ve a la pandemia como un riesgo, es en gran parte el resultado de toda una campaña de normalización para que el sistema capitalista tenga las menores pérdidas posibles. Nos presentan una narrativa que nos tienta a interiorizar que hay personas desechables. 

Nadie puede decirte abiertamente que si tienes buena salud es imposible que contraigas covid, pero te dirán que solo mueren o desarrollan secuelas severas quienes estaban en condiciones “inferiores”, que la inmunidad es meritocrática y que quien gane esa competencia saldrá ilesx de una infección. 
Veo un elemento de esto incluso en estudios que dicen que la “dieta vegana” te protege más que una omnívora. Por todos lados nos condicionan a minimizar los riesgos, cuando el azar juega un papel mucho más fuerte de lo que nos gustaría aceptar.

Hay demasiada evidencia de que covid no es en absoluto una afección leve y de los daños permanentes que puede generar en el sistema nervioso, la capacidad cognitiva y varias funciones corporales. Solo tienes que asomarte a internet para saber de lxs niñxs, jóvenes y hasta atletas que han quedado discapacitadxs o incluso han muerto como consecuencia de sus infecciones y el covid persistente. 

Así que no, covid no afecta solamente a personas con inmunodeficiencia o discapacidades, pero sí son ellas las más vulnerables, y son tan necesarias para transformar al sistema como cualquier otra. 
En palabras de Ijeoma Oluo“Ya estamos lidiando con bastante como para encima agregar covid persistente a la lista de problemas. (…) Tenemos que cuidarnos unos a otros, y usar un cubrebocas es una de las formas vitales de hacerlo. Sé que todxs esperábamos no tener que seguir haciéndolo cuatro años después, pero así son las cosas.”

Haz las paces con la realidad

Minimizar los impactos de la pandemia no es realmente culpa de la sociedad. En ese tema como en cualquier otro de importancia, la cobertura de los medios masivos está completamente sesgada. El gaslighting es real. Un ejemplo de muchos, el presidente de EE.UU. infectado después de proclamar que “la pandemia había terminado”

Y como somos condicionadxs a minimizar los impactos de covid, muchxs ya no toman precauciones. A fin de cuentas, nadie quiere que le hagan sentirse culpable por viajar, ir a un concierto o a cualquier otro evento masivo. Confrontar la desensibilización puede no solo ser abrumador mentalmente sino en aspectos prácticos. Siendo realistas, nadie dice que usar cubrebocas es tan cómodo como no usarlo. Pero como en todo, una vez conscientes, no se vale ser indiferentes. 

Para mí, restringir ciertas actividades o que mi pareja y yo seamos frecuentemente las únicas personas en nuestro entorno con cubrebocas se llega a sentir aislante. Lxs humanxs somos seres sociales por naturaleza, y aunque yo nunca me he considerado una persona particularmente sociable, definitivamente he sentido el FOMO.

Implica cierto duelo asimilar que hay precauciones necesarias que no solías tomar, pero no es la primera vez que pasa. Creo que esta persona en Twitter da un buen ejemplo: “Covid cambió para siempre los riesgos de compartir el aire, similar a cómo el VIH cambió para siempre los riesgos del sexo. Sigue siendo brutal, pero le permite a nuestra mente pensar: Ok, ¿cómo mitigamos, prevenimos, reducimos el daño y qué herramientas tenemos, etc.?”

Quitarle el estigma a la desensibilización es lo primero. Solo así podemos reagrupar y crear redes de apoyo que fortalezcan nuestra lucha por la liberación colectiva. 
Porque hay buenas noticias, hay varias maneras de contribuir a la mitigación del covid sin aislarse, como socializar al aire libre, evitar multitudes, llevar cubrebocas en espacios cerrados y cuidar la calidad del aire en ellos. 

Los datos incómodos

  • El 50% de las infecciones son asintomáticas. Aunque no te sientas enfermx, tienes la capacidad de infectar por al menos 10 días
  • Cuando hay síntomas, se desarrollan en un par de días, durante los que también puedes estar contagiando a tu comunidad sin saberlo.
  • Las estadísticas más conservadoras dice que al menos 10% de las infecciones generan covid persistente, que puede mermar severamente la calidad de vida por meses, años o permanentemente. Otros estudios dan cifras aún más preocupantes.
  • Cada reinfección causa estragos más serios en tu cuerpo, como afectaciones pulmonares, cardiovasculares, hematológicas, gastrointestinales, renales, músculo-esqueléticas, neurológicas y de capacidad cognitiva.
  • El covid se transmite a través del aire. Imagínate su propagación como el humo de un cigarro. Las partículas permanecen en el aire, así que puedes respirarlas y contagiarte aunque la persona transmisora ya esté lejos de ti.
  • No puedes “confiar” en las vacunas como tu única estrategia de protección. No son actualizadas ante cada nueva variante y los niveles de anticuerpos producidos disminuyen significativamente unos meses después de la vacunación. Además no son una medida contra el contagio ni el covid persistente.

Haz tu parte

  • Usa cubrebocas en todos los espacios públicos como trabajo, escuela, viajes y medios de transporte. Y recuerda que los quirúrgicos y de tela no te protegen lo suficiente. Usa N95, KN95 o respiradores.
  • Evita los grupos numerosos de gente, sobre todo en espacios cerrados. Si vas a reunirte con alguien, busca que sea en espacios abiertos pero recuerda que el covid se transmite por aire, así que no estás exentx de contagiarte. 
  • Hazte pruebas con frecuencia y varias veces. Recuerda que las pruebas rápidas de antígenos (las caseras) tienen un alto índice de resultados falsos negativos.
  • El aire limpio es clave. Mantén abiertas tus ventanas, y si te es posible, adquiere un purificador de aire para tu hogar.
  • Si tienes covid, quédate en casa durante el periodo en el que eres contagiosx.
  • Las vacunas previas no te protegen contra las cepas más nuevas, así que continúa vacunándote pero no lo dejes como tu única estrategia.
  • Anima a tus amigxs y familia a que también tome precauciones.
  • Mantente informadx y comparte información actualizada de salud pública.

No al fatalismo, sí al cuidado comunitario

Como mencioné antes, nunca he sido una persona extremadamente sociable. En parte creo que es simplemente porque soy introvertida, pero también por la propaganda sistemática que desde siempre nos hace priorizar el individualismo y, cuando mucho, a tu pareja romántica en segundo lugar. 

Justo cuando empezaba a interiorizar la importancia de la comunidad, se fue cimentando mi determinación de no minimizar la pandemia. Afortunadamente, las dos posturas están ligadas. Hoy estoy convencida de la necesidad de redes de apoyo, no solo para subsistir sino para vivir de forma plena. Creo más que nunca que la alegría, la amistad y el cuidado comunitario son vitales.

Ha sido difícil notar este último año que el pronunciarse constantemente en solidaridad con la lucha palestina o boicotear un producto parece ser mucho pedir, pero sé que como veganxs somos capaces de actuar con congruencia e inspirar a otras personas y movimientos a hacer lo mismo; prioricemos nuestro compromiso con la liberación sobre la conveniencia propia. 

Es posible adaptar nuestro activismo hacia la concientización, cuidado comunitario y eventos con medidas de mitigación de covid; demostremos que realmente creemos que todas las luchas están conectadas y que nadie es libre hasta que todxs lo sean. 

Es entendible querer que todo vuelva a la normalidad, pero eso es lo que nos trajo aquí. La ganadería es “normal”, explotar los recursos naturales es “normal”, incluso el fascismo es cada vez más normal. La normalidad eventualmente acabará con nosotrxs si continuamos aferrándonos a ella y tratar de reconstruirla es lo que nos impide crear un mundo mejor.

Nunca es tarde para retomar las precauciones. Cada transmisión de covid que se evita, cuenta. Cada persona que no genera o agrava una discapacidad, que no pierde su sustento, su salud o su vida, hace al mundo un poco más compasivo y más justo.

No se trata solo de luchar contra el fascismo, el imperialismo y la opresión. También de luchar por lo suavecito. Por nosotrxs, nuestra familia elegida y no elegida, nuestras amistades, los animales que viven con nosotrxs y los que viven en el resto del mundo. Por todo lo que le da sentido a la vida. 

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